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27/03/2026

Ideas para mantenerse un paso por delante

  • Caballo ajedrez

Dos idiomas con un tiro: por qué el inglés y la IA van juntos

En la empresa europea actual, hay dos formas de fluidez que determinan cada vez más quién avanza más rápido: el inglés y la IA.

Una la conocemos desde hace tiempo. De la otra no dejamos de oír hablar, incluso cuando no la estamos utilizando.

Saber manejar ambas bien ya no es opcional. Es esencial. Y, en la práctica, inevitable.

 

Inglés: sigue siendo el idioma operativo de los negocios internacionales

A pesar de los cambios políticos y la transformación digital, el inglés sigue siendo la lengua por defecto en los negocios transfronterizos en Europa, y también en el resto del mundo.

Según los datos más recientes del Eurobarómetro, alrededor del 47 % de los ciudadanos de la UE afirman poder mantener una conversación en inglés. Esa cifra aumenta considerablemente en el norte de Europa (superando el 80–90 % en países como Países Bajos y Suecia), pero se mantiene por debajo del 30 % en partes del sur y el este del continente.

Sin embargo, todos sabemos que la autoevaluación no siempre es la medida más fiable de la competencia real.

Es significativo que solo una parte más reducida de estos hablantes pueda:

  • Redactar cláusulas contractuales con precisión
  • Presentar información financiera o técnica con seguridad
  • Negociar matices bajo presión
  • Leer documentación regulatoria con rapidez y exactitud

En entornos internacionales (seguros, tecnología, finanzas, logística), el inglés no es solo una herramienta de comunicación. Es el medio por el que fluye la información.

La mayoría de los informes estratégicos, actualizaciones regulatorias, estudios sectoriales y documentación sobre IA están disponibles primero en inglés.

Acceder a la información significa, cada vez más, acceder primero en inglés.

 

IA: adopción rápida, fluidez desigual

Al mismo tiempo, las herramientas de IA han salido de los laboratorios y se han convertido en parte de la utilidad cotidiana.

Encuestas recientes en Europa muestran que:

  • Según informes recientes de McKinsey y Deloitte, más del 50 % de las organizaciones están experimentando con IA generativa, aunque muchas menos la han integrado en flujos de trabajo estructurados.
  • Entre un 3035 % de los empleados afirma utilizar herramientas de IA generativa en el trabajo al menos de forma ocasional.
  • El uso es significativamente mayor entre directivos y trabajadores del conocimiento.
  • Muchas empresas reconocen una adopción informal por parte de los empleados, más que una implantación estructurada.

Incluso en la autoevaluación, la “alta competencia” en IA sigue siendo limitada.

En estudios realizados en 2023–2024:

  • Menos del 15 % de los encuestados se describen como altamente competentes en el uso de herramientas de IA.
  • Una proporción mucho mayor se considera principiante o alguien que aprende haciendo.

La diferencia es clara: el acceso a la IA es amplio; la fluidez, no.

Y la fluidez en IA no consiste en saber que la herramienta existe, ni siquiera en conocer lo que puede hacer. Consiste en:

  • Formular preguntas con claridad, incluyendo los datos clave
  • Refinar los resultados para ajustarlos a los objetivos o al estilo de la empresa
  • Detectar posibles alucinaciones, especialmente cuando la información es nueva para nosotros
  • Integrar la IA en el flujo de trabajo en lugar de usarla como atajo

En otras palabras, se trata de cómo utilizamos el lenguaje con los modelos de lenguaje de gran escala (LLMs).

 

Hay una forma de usar el lenguaje que produce mejores resultados

Utilizar la IA de manera eficaz requiere:

  • Instrucciones escritas claras, que incluyan la información necesaria
  • Estructuración lógica, cuidando el orden y la relación causa-efecto
  • Precisión en la terminología utilizada
  • Refinamiento iterativo, sabiendo qué debe rehacerse o mejorarse

Estas son las mismas habilidades que exige un inglés profesional de alto nivel (o cualquier otro idioma, en realidad).

Cuando los empleados mejoran su capacidad para:

  • Expresar sus ideas con claridad en un prompt
  • Definir con precisión los parámetros de la solución deseada
  • Distinguir matices tanto en la formulación como en la evaluación del resultado
  • Reformular la información para 1) apropiársela, 2) asegurarse de que es correcta y 3) convertirla en la mejor solución posible

Están mejorando simultáneamente en ambos ámbitos: su inglés mejora y su interacción con la IA mejora.

Un solo esfuerzo, con dos resultados distintos y complementarios.

 

¿Qué nivel de avance tiene el uso de la IA en las empresas?

En la práctica, las empresas están aplicando la IA en dos niveles generales.

Uso básico

El uso básico, ya muy extendido (y en crecimiento), incluye la redacción de correos electrónicos, el resumen de documentos, la traducción de textos y la generación de borradores iniciales de informes. El método suele ser sencillo: copiar y pegar texto o subir un documento.

Uso avanzado

El uso avanzado va más allá del simple acceso a la herramienta. Requiere pensamiento estructurado: integrar la IA en los flujos de trabajo, conectarla con bases de conocimiento internas, analizar documentación regulatoria, apoyar la identificación de patrones y la toma de decisiones asistida por datos.

La diferencia entre estos dos niveles es, en esencia, cognitiva (aplicar lo que ya se sabe o se ha aprendido) y lingüística (formular la solicitud de forma que mejore el resultado).

 

Estamos entrando en una nueva fase

Una fase en la que:

  • El acceso a la IA es normal.
  • El inglés sigue siendo la puerta de acceso a la información internacional.
  • La regulación (incluido el Reglamento Europeo de IA) aumenta la necesidad de un uso responsable y documentado de la IA.
  • Las empresas deben demostrar control, no experimentación.

Las organizaciones que avancen no se limitarán a “usar la IA para ahorrar tiempo”. Aprovecharán la fluidez en inglés para ampliar su acceso a la información y mejorar su comunicación, y la fluidez en IA para aplicar su capacidad de forma inteligente y estratégica.

Las empresas capaces de combinar estas dos fuerzas y hacer que se refuercen mutuamente tendrán ventaja.

La mejor solución es hacer que resuenen: usar la lengua propia y el inglés ya aporta mejoras. Usar la lengua propia y el inglés, y además interactuar eficazmente con la IA, es otra historia.

 

Dos idiomas con un tiro

La IA no está sustituyendo al lenguaje.

Está amplificando la necesidad de claridad.

El inglés no está perdiendo relevancia.

Sigue siendo un eje transversal de comunicación y un punto de contacto.

Si entrenamos el inglés junto con la IA, ya ganamos tiempo. Pero, más allá de eso, mejoramos varias competencias a la vez y ampliamos verdaderamente nuestro alcance global.

Dos idiomas con un tiro: inglés e IA.

Construido día a día.